Algunas tareas de mantenimiento están al alcance de cualquiera con cuidado y los productos adecuados. Otras implican riesgos de caída, de incendio o de dejar la cubierta peor de lo que estaba.
Tareas asumibles
Con precaución, un particular puede encargarse de:
- •Limpiar sumideros, canalones y rejillas desde zonas seguras.
- •Renovar siliconas y juntas en baños y cocinas.
- •Aplicar un revestimiento elástico de mantenimiento en una superficie pequeña, sana y accesible, siguiendo la ficha técnica.
- •Sellar pequeñas juntas de carpinterías con selladores adecuados para exterior.
Mejor con profesionales
Conviene contratar a un profesional en estos casos:
- •Trabajos en tejados inclinados o cubiertas sin protección perimetral: riesgo de caída.
- •Láminas asfálticas soldadas con soplete: riesgo de incendio y técnica específica.
- •Terrazas con filtraciones al piso inferior, donde hay que diagnosticar y levantar pavimento.
- •Sótanos con entrada de agua, fachadas con andamio y elementos comunes de la comunidad.
El coste de equivocarse
Una impermeabilización mal hecha puede atrapar humedad, ocultar la causa real y obligar después a retirar el producto antes de hacerlo bien, lo que encarece la solución. Además, el trabajo propio no tiene garantía ni seguro de responsabilidad civil si causa daños a terceros.
Precios orientativos relacionados
Esta guía tiene carácter informativo y general. Cada caso requiere la valoración de un profesional; en cuestiones legales, fiscales o de seguros, consulta la normativa vigente o a un asesor.
