La prueba de estanqueidad comprueba que la impermeabilización funciona antes de cubrirla con el pavimento o la protección. Es la forma más sencilla de detectar un fallo cuando todavía es barato repararlo.
Cómo se hace
En cubiertas planas que lo admiten se taponan los sumideros y se inunda la superficie con una lámina de agua de pocos centímetros, sin superar la altura de los remates, habitualmente durante al menos 24 horas. Después se revisan techos y paredes inferiores. Donde no puede inundarse, por pendiente o por carga, se hace un riego continuo durante varias horas.
En duchas de obra y jardineras se hace lo mismo a pequeña escala antes de alicatar o rellenar.
Precauciones
Antes de inundar una cubierta conviene:
- •Comprobar que el forjado admite el peso del agua.
- •No superar la altura de los remates ni de los umbrales.
- •Disponer de un modo rápido de vaciar si aparece una filtración.
- •Avisar a los vecinos de abajo para que revisen sus techos.
Pídela en el presupuesto
Pregunta si la prueba está incluida y cuándo se hará. Es una garantía práctica de que el trabajo está bien hecho y deja constancia del estado de la impermeabilización al terminar.
Precios orientativos relacionados
Esta guía tiene carácter informativo y general. Cada caso requiere la valoración de un profesional; en cuestiones legales, fiscales o de seguros, consulta la normativa vigente o a un asesor.
